Durante décadas, el martillo hidráulico se ha definido mediante una métrica: la energía de impacto. El objetivo era simplemente golpear más fuerte. Sin embargo, en la era de la Industria 4.0, la 'fuerza bruta' ya no es suficiente. Los proyectos de ingeniería modernos, ya sean minas subterráneas profundas o sitios de demolición urbana estricta, exigen precisión.